lunes, 23 de marzo de 2009

Política y economia


Este fin de semana se ha realizado en Tarragona la XXII ESCOLA D’HIVERN DEL PSC. Como no podía ser de otra manera, el tema era la crisis y las respuestas desde la izquierda.
Comprendo que el tema puede cansar a muchas personas, pero la profundidad de la crisis actual, sus peculiaridades y sobre todo la oportunidad de comenzar una nueva época, hacen a mi parecer, el tema, no por manido, menos interesante.
Las respuestas desde la izquierda existen, a pesar de estar tapadas por unos años en los cuales parecía que el liberalismo económico era la única forma de manejar los asuntos públicos. Como dije en otros de mis escritos era el fin de la historia, la victoria de la escuela de Chicago, menos estado, menos intervención pública era igual a crecimiento económico. Con este sistema se fueron acumulando grandes riquezas y crecieron las desigualdades sociales. El capitalismo financiero especulativo sin base productiva, nos llevó hasta un colapso de la economía.
Pues bien, en la escola d’hivern hemos visto que son posibles las políticas económicas de izquierda y no solo eso, sino que es posible un nuevo sistema económico o paradigma con más intervención estatal, que iguale en lo posible las diferencias de clase.
Para instaurar este nuevo sistema mas justo, que intente evitar las desigualdades sociales, los socialdemócratas estamos en primera línea, pues siempre creímos en la intervención estatal en la economía capitalista.
Es el tiempo de ser audaces con las políticas publicas de empleo y con los planes de protección social, para evitar que la crisis la paguen los de siempre.
El lector puede pensar que esto es la cuadratura del círculo. Creo que es totalmente posible, en un primer momento se generará déficit , que seria sufragado con un aumento de impuestos directos, si directos , esos que nadie quiere por que son impopulares y difíciles de controlar, pero que son los únicos que realmente distribuyen la riqueza. En contra de los indirectos, absolutamente injustos para los obreros que pagan lo mismo por lo bienes que las clases pudientes. Todo esto lleva muchos años inventado, la particularidad es que ahora la situación económica lo hace no solo posible, sino necesario.
Las reformas en el control del sistema financiero deben ser importantes, lo suficiente para poner al poder político por encima del económico. Desde el mundo sindical y de izquierdas debemos estar atentos, pues estas reformas deben ser duraderas. De ninguna manera, una intervención en el sistema con gran cantidad de dinero público debe servir, como esperan muchos liberales, para que una vez arreglado el desaguisado, todo vuelva la mismo sitio, hasta que la avaricia y el afán de riqueza, vuelvan a provocar otra burbuja y la volvamos a pagar todos.
Creo, que esta nueva realidad económica es posible con una generación de riqueza más controlada, pero no solo eso, sino que es totalmente inevitable el control del sistema. No solo por el desaguisado producido por la avaricia de la acumulación de riqueza sin fin, sino que además este sistema tiene como limite la ecología y la propia supervivencia de la humanidad con la constante utilización y agotamiento de recursos naturales.

lunes, 2 de marzo de 2009

elecciones


El domingo uno de Marzo hemos tenido jornada electoral por partida doble en Galicia y Euskadi. Es el momento de comenzar los análisis obligados del mundo político, para analizar el nuevo panorama surgido de las elecciones. Es necesaria y obligatoria la reflexión sobre los resultados por parte de los partidos políticos, para poder comprender mejor los deseos de los ciudadanos y ver los posibles errores o aciertos cometidos.

En Galicia el partido socialista ha bajado tres puntos porcentuales y un escaño que junto con el perdido por el BNG han sido suficientes para dar el poder al partido popular con mayoría absoluta. Es el juego democrático y se deben sacar enseñanzas de esta derrota. Ya se ha producido la dimisión de Pérez Touriño que admite su responsabilidad política, lo que le honra y puede permitir un análisis sosegado de las causas de la derrota.

Por un lado se debe analizar la campaña realizada por los socialistas pues a juzgar por las encuestas antes del comienzo de campaña el bipartito llevaba ventaja y se daba como ganador. Dudo de esta interpretación pero en todo caso es importante el análisis político para comprobar realmente la capacidad de movilización de una campaña bien realizada.

De todas maneras, creo que las causas de la bajada socialista en Galicia podrían estar más relacionadas con una crisis económica que normalmente suele castigar al partido gobernante y por otro lado por un posible castigo del electorado por la coalición con el BNG que en los últimos tiempos habían levantado en Galicia guerras desconocidas hasta el momento como la guerra de las lenguas. De todas maneras podremos sacar conclusiones de la derrota. Así es la política.

En Euskadi se abre un extraordinario panorama para el partido socialista, se ha subido 8 puntos porcentuales y se crea una situación donde se puede formar gobierno y Patxi López puede ser lehendakari. La situación es interesante, por primera vez un lehendakari socialista, aquí el debate ya ha comenzado.

Creo que podría ser una buena opción un bipartito con PNV pero a nadie se le escapa que con Ibarretxe esto es casi imposible, sus posturas maximalistas son difíciles de asumir y por otra parte todo el PNV, parece que se ha tirado el monte en el tema independentista, gente moderada como Imaz han sido defenestrados. Por lo cual un pacto no es imposible pero se antoja difícil. Este pacto podría tener a su favor una base muy amplia y que no exacerbaría los ánimos de sectores nacionalistas.

Por otro lado tenemos la opción de los partidos constitucionalistas que parece clara y que a mucha gente le da sarpullido solo hablar de ella por pactar con el PP.

Creo que no se deben tener complejos a la hora de gobernar, las matemáticas hacen posible este pacto totalmente lícito y se deben analizar sus consecuencias, pero desde una óptica política, analizando los pros y los contras sin complejos. Se nos presenta una oportunidad histórica de cambio real en Euskadi y no se debe dejar pasar por miedo a ser acusados de frentistas, aquí el único frente es la lógica electoral y conseguir la alternancia en el poder. Los ciudadanos han hablado y la están pidiendo.