martes, 9 de junio de 2009

ELECCIONES 2009

Después de cada elección, comienza una etapa de análisis político de los resultados, en la cual cada partido arrima el ascua a su sardina, de las múltiples formas que esto es posible. Es decir, comparando elecciones de diferente ámbito o mezclando porcentajes con número de votos absoluto, etc.
En este caso, creo que no existen paliativos para reconocer la victoria del partido popular, en el ámbito y tipo de estas elecciones, que eran la globalidad del estado español con el fin de mandar parlamentarios a Bruselas.
Por supuesto esto tiene matices, pues la victoria del PP no ha sido homogénea en el territorio y además, a mi parecer, no ha sido ni mucho menos espectacular. Y por supuesto, no es extrapolable a ningún otro tipo de elecciones como unas generales.
Después de una crisis económica mundial, los partidos socialistas europeos se muestran en retroceso ante el avance de la derecha, a la cual el ciudadano parece que la considera más eficaz para salir de la crisis. Dentro de un tsunami general de vuelta a la derecha en Europa, con un paro creciente, y los típicos problemas sociales que conlleva esto con el choque con la inmigración, parece que tenemos el caldo de cultivo para que esto ocurra.
En España no somos diferentes, pero parece que una victoria de menos de 4 puntos porcentuales y dos diputados, con la crisis por medio y el desgaste de gobierno no creo que sea para tirar cohetes por parte del PP. Por supuesto no parece que tenga todavía connotación alguna con unas generales para las que falta mucho tiempo y en las que pueden influir muchos factores “ambientales” que se verán en su momento.
De todas maneras, debemos tomar nota para intentar corregir posibles errores, uno de ellos podría ser explicar que la economía no tiene porque ser cosa de la derecha, como ya exprese hace poco en el blog.
Análisis aparte, merecen las elecciones a nivel local, que debemos analizar pausadamente mesa por mesa, para intentar extraer conclusiones y sobre todo, creo que lo más importante de estas elecciones a nivel político, sin ningún lugar a dudas, son dos datos relevantes. Por un lado la altísima abstención y por otro lado, el ascenso del voto en blanco.
Estos son los dos datos básicos sobre los que se debe realizar el análisis. Pues sobre ellos recae todo lo demás, o sea, la credibilidad del sistema. No estoy inventando nada, en cada elección, los días después se habla de las causas y luego vuelve a olvidarse. Desde luego ninguno tenemos la varita mágica, el tema parece de difícil solución y el debate es de tal importancia que debería ocupar un lugar principal en la ejecutivas de los partidos. En este caso, la lejanía de Europa, la percepción de parte del electorado de que son elecciones secundarias, pueden se factores importantes a unir al desprestigio y al cansancio de la política.
Pero que más de 400 personas en Rubí, se acerquen al colegio electoral para depositar un voto en blanco, a mí, al menos, me hace reflexionar y darle importancia al tema. Por encima incluso de la victoria inapelable que hemos vuelto a conseguir los socialistas en nuestra ciudad, donde hemos obtenido mas del 44% de los votos a 25 puntos porcentuales del siguiente partido. Espero que podamos analizar más adelante estos resultados pormenorizadamente.